Los niños no necesitan baby snacks

Los niños no necesitan baby snacks

Primero fueron los yogures para bebés, después las galletas, y ahora han proliferado los snacks para bebés. Te adelanto una cosa, los niños no necesitan baby snacks. Entre estos productos podemos encontrar un sin fin de ingredientes llamativos como frutas o verduras desecadas, legumbres, o reclamos como… ecológico (que no es sinónimo de saludable), ricos en vitaminas o minerales, sin gluten, con fibra…etc.

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Cómo hacer meriendas divertidas con fruta de verano

Cómo hacer meriendas divertidas con fruta de verano

Es una delicia la cantidad de frutas que podemos encontrar ahora en días de calor. Por ello, hoy os quiero hablar de cómo hacer meriendas divertidas con fruta de verano. En concreto, os hablo de 3 frutas de verano que no pueden faltar en nuestras cocinas por sus propiedades, colores, sabor… y la gran variedad de formas que las podemos tomar. ¡Y fresquitas, que ricas están!

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El papel de los abuelos en la alimentación de los nietos

El papel de los abuelos en la alimentación de los nietos

¿La alimentación es solo cosa de los padres?
¿Cuál es el papel de los abuelos en la alimentación de los nietos?
El mejor regalo de ser abuelos en la mayoría de los casos es que las cosas no dependen de ellos. Las decisiones las deben tomar los padres. Ellos eligen escuela, alimentación, actividades…

Es trabajo y responsabilidad de los padres tomar este tipo de decisiones pero animo también a los abuelos a preocuparse de que sus nietos adquieran unos hábitos saludables para crecer sanos y prevenir el desarrollo de una serie de patologías que se manifiestan en la edad adulta.

Sí que es verdad que el papel de los abuelos en la alimentación de los nietos es importante ya que tienen una gran influencia en la formación de los hábitos de sus nietos y juegan un significativo papel en las costumbres alimentarias que sus nietos adquieren.

LA ALIMENTACIÓN DE LOS ABUELOS

Además de el papel de los abuelos en la alimentación de los nietos, los abuelos tienen también otro papel importante para promover nuestro tesoro cultural.
El mejor alimento es un plato gastronómicamente bien preparado, consumido en un
lugar agradable y en buena compañía, porque cocinar es amar. Seguramente os venga a la cabeza aquel plato que solo vuestra abuela sabía hacer especial y que si lo comieras ahora te transportaría a aquella cocina, comedor o patio lleno de recuerdos.

Si analizamos el patrón alimentario de la gente mayor observamos que hay una mayor frecuencia de consumo de frutas, verduras y de alimentos frescos y una menor frecuencia de consumo de productos procesados comparado con el patrón alimentario de muchos jóvenes.

el papel de los abuelos en la alimentación de los nietos

Por lo tanto si el patrón alimentario de los abuelos es un ejemplo a seguir ¿Qué sucede? ¿Cuál es el problema? ¿Comen los nietos lo mismo que los abuelos? ¿Por qué no? ¿Podría ser por alguna de estas cuestiones?

  • Adultos y niños tienen necesidades nutricionales diferentes.
  • Los niños tienen más necesidades de azúcar.
  • Los niños necesitan consumir productos especiales.
  • Es mejor escoger para los niños productos enriquecidos con vitaminas y
    minerales.

¿Cuánto crees que hay de cierto en estas afirmaciones?

Como profesional de la nutrición puedo asegurar que ninguna de las afirmaciones anteriores es cierta, y añado, que un producto que no es beneficioso para nosotros, para los niños tampoco. Al igual que si un producto es bueno para un adulto, lo es para un niño. Por lo tanto abuelos y niños pueden y deben comer lo mismo.

Y aquí podríamos hablar del papel de los abuelos, ¿Su función es malcriar y consentir
caprichos a los nietos?

Este sería un gran debate, pero como comenta el pedagogo Xavier Ureta, los abuelos educan según las pautas de educación que recibieron de pequeños, los que tienen más de 70 años acostumbran a mantener un principio de autoridad (moral, más de poder), mientras que los de 50-60 años acostumbran a ser más permisivos y a veces pierden la autoridad moral y han de imponerse a través del chantaje emocional.

FALSAS CREENCIAS

Esto me da pie a hablar sobre algunas creencias referentes a la alimentación infantil.
¿Os suena alguna de estas afirmaciones?

  • Un niño con más peso es un niño más sano o estar delgado es que el niño come muy poco.
    Cuantas veces has escuchado a tu abuela diciendo: ¿Quieres más? ¿Quieres repetir? Me gustaría hacer hincapié que es muy importante respetar el apetito del niño, su sensación de saciedad y no forzar a comer. Además, debemos saber que el tamaño del estómago de un niño es una tercera parte del de un adulto. Por lo tanto, la cantidad que necesita un niño para saciarse es más pequeña.
  • Siempre se ha comido así y no ha pasado nada.
    Es recomendable que aunque con sus hijos hayan seguido pautas distintas, los abuelos conozcan y apliquen los nuevos criterios de nutrición.
  • Pobrecitos es que la verdura no les gusta y ya la comen un día a la semana.
    Pobrecitos… ¿Porque se utiliza este concepto? Podría ser porque vemos que los niños no disfrutan comiéndolo y debemos insistir para que lo coman. ¿Te has preguntado porque a la mayoría de niños no les gusta? ¿Crees que el hecho de consumir con más frecuencia productos procesados puede tener alguna relación? Te comento, a rasgos generales los productos procesados influyen en nuestro paladar, nos hemos habituado a su consumo, a esos sabores tan dulces, salados, grasientos, tan manipulados… Por lo tanto el rechazo a las verduras se entiende porque su sabor es más amargo y menos aceptado por el paladar de los niños el cual esta alterado. Para que los niños les gusten las verduras es cuestión de educar su paladar y esto solo se puede hacer ofreciendo con mayor frecuencia alimentos saludables y reducir el consumo de procesados, dos acciones indispensables son la paciencia y la constancia. Os animo a que lo probéis y veréis que cuando una cosa se come ocasionalmente se disfruta más de su sabor.
  • Es que esto no le gusta al niño.
    Como adultos tenemos prejuicios y solemos poner etiquetas a los niños. Generalizamos que a los niños no les gusta la verdura o el pescado. Y referente a este tema, más de una vez en consulta las mamas comentan lo sorprendidas que están de ver que sus hijos prueban platos que se pensaban que no los querían ni ver. Por lo tanto, confiemos en ellos ya que son capaces de cambiar sus hábitos alimentarios.
  • Por un día no pasa nada.
    ¿Realmente es solo un día. Para abordar este tema quería hablar del ambiente obesogénico, este nos condiciona, ya que percibimos la constante exposición de productos procesados, nos bombardea por todas partes desde anuncios publicitarios, el aumento de desayunos y meriendas llenas de procesados que traen los niños a los colegios, las fiestas de cumpleaños, los menús infantiles de los restaurantes…
El papel de los abuelos en la alimentación de los nietos

EL ENTORNO

Los niños reciben influencias de todo el mundo padres, abuelos, vecinos, amigos, desconocidos… Todos estos factores influyen en la alimentación del niño.

Si tenemos en cuenta épocas como por ejemplo verano, donde a parte de la influencia del ambiente obesogénico se añade el hecho de no tener unas rutinas, unos horarios, de tener más vida social… Debemos cuidar aún más la alimentación, ya que no es solo un día.

REMAR EN LA MISMA DIRECCIÓN

Valorando todos los aspectos mencionados anteriormente, creo en la importancia que padres y abuelos conversen sobre el tema de la alimentación para que hay congruencia en los criterios a seguir. Es importante remar en una misma dirección y llegar acuerdos, para no desorientar a los niños.

Por ejemplo, si una madre comenta a su hijo que no tire comida al suelo y luego el niño la tira y el abuelo le ríe la gracia, en este caso el abuelo potencia el mensaje contrario.

La llave está en la comunicación expresar lo que necesitamos y sentimos.

Como madre y nutricionista este tema sale a menudo en conversaciones con
compañeras del sector y a veces nos sentimos que remamos contra la marea, vemos que se ha normalizado un tipo de alimentación que no es saludable y que no cumple con los patrones y recomendaciones de las guías de alimentación actuales. Tenemos la sensación de que los que miramos por la salud de los nuestros somos los raros, radicales, poco flexibles. ¿Somos las malas de la película?

¿El bueno es el que le da azúcar y bollería sin medida que son alimentos asociados a patologías futuras como la obesidad, diabetes, hipertensión….?

CONCLUSIÓN

Alguien se ha cuestionado ¿Para qué lo hacemos?, ¿para qué un padre o madre prefiere dar a sus hijos fruta en lugar de galletas para merendar? Creéis que es: para chincharles, para fastidiar, para tener una batallita…

¿O para que estén sanos, para que tengan más energía, para que crezcan de manera
óptima y para que adquieran hábitos saludables?.

Sabemos que no es fácil, ya que implica más trabajo, más dedicación e incluso aumenta
la aparición de conflictos, pero debemos educar, que no es sinónimo de darles siempre
lo que quieren o les apetece. Y aquí es muy importante también el papel de los abuelos en la alimentación de los nietos.

Como padres y abuelos os animo a estar informados para saber qué es lo mejor para
vuestros hijos y nietos. Y a trabajar en equipo, para que los niños de ahora sean el día de mañana adultos sanos.


Agnes

Autor: Agnes Moretones, Dietista-Nutricionista (CODINUCAT 000067)
https://www.ambnutricio.cat/es/  – info@ambnutricio.cat

Alimentación complementaria: el método sin método

alimentación complementaria el método sin método

Tu bebé esta apunto de cumplir los 6 meses y llega el momento que preocupa a todos
los padres: la introducción de alimentos. Te has informado en cuanto a los “métodos” existentes y te surgen muchas dudas: ¿Cuál de ellos se adaptará mejor a vosotros? ¿Es el BLW mejor? Hoy os hablo de la alimentación complementaria, el método sin método.

Pero hoy te voy a contar una realidad: sea cual sea el tipo de alimentación complementaria que elijas, no existe ningún método perfecto, sino diferentes formas de hacer las cosas.

Y es que es preferible dejar fuera etiquetas, porque las cosas no son blancas o negras, de ahí lo del método sin método.

Baby-led weaning, la opción de moda

Y es que el BLW o BLISS últimamente está en boca de todos. Algunos lo ven como una
moda, pero realmente es lo que se hizo toda la vida.

Desde hace años, el gigante de la industria alimentaria nos puso a nuestro alcance millones de productos infantiles, y nos hizo creer que son necesarios. Incluso para el BLW, poniéndole una cara diferente.

Para mi, como madre y nutricionista, el BLW con un asesoramiento profesional me parece un enfoque excelente. Pero te preguntarás qué pasa sino eres capaz de cumplirlo al dedillo, o si tu hijo no reacciona de la forma esperada.

El primer paso para comenzar con la alimentación complementaria, sobretodo si queremos hacer Baby Led Weaning, es que el bebé debe de manifestar varias capacidades relacionadas con su desarrollo motor y madurez:

  • Mantenerse sentado con apoyo y la cabeza erguida.
  • Coordinación ojos, mano, boca con el alimento.
  • Haber perdido el reflejo de extrusión (no expulsar el alimento de forma instintiva).

Puedes ampliar más información sobre Baby Led Weaning en este artículo que escribimos en Nutricoles: «Alimentación complementaria: ¿papillla o sólido?»

¿Y qué pasa si cumple todo lo que nos marca el método, pero nuestro hijo no muestra interés por los alimentos aún?

alimentación complementaria el método sin método

Pues no pasará nada, respetaremos sus ritmos, porque hasta el año de vida la lactancia materna (en su defecto la artificial), es el principal alimento que debemos de ofrecer al
bebé.

Esto es muy importante tenerlo en cuenta, ya que existe tanta preocupación por introducir los alimentos, que se olvida que la leche materna le sigue aportando los nutrientes y energía necesarios. El resto es un complemento y no debemos invertir la ecuación.

Los niños no se deben adaptar a un método, sino al revés

Obviamente existen unas pautas para cubrir los requerimientos nutricionales. También unas medidas de seguridad importantes que tenemos que tener presentes y no se pueden ignorar.

Pero otra cosa diferente es olvidar que el enfoque BLW, nace de la crianza respetuosa
y la confianza en los instintos del ser humano:

  • Atiende a las señales de hambre y saciedad.
  • No se obliga a comer.
  • Le ofrecemos los alimentos adecuados en un formato seguro, pero el bebé elige lo que quiere, en la cantidad y al ritmo que necesita.

Y es que cada individuo es diferente. Cada cual tendrá unos gustos, necesidades
nutricionales y energéticas variables, que marcarán su comportamiento frente a la
alimentación complementaria.

Tampoco se pueden dejar de lado las costumbres familiares, porque eso permitirá que
sea sostenible y sencillo para nosotros.

Por lo tanto podemos encontrar millones de situaciones diferentes para un mismo método:

  • El bebé con seis meses y medio no tiene interés por la comida.
  • El bebé tienen un año y no quiere cenar nada que no sea leche materna.
  • El bebé no quiere probar algunos alimentos o los rechaza.
  • El bebé no come todo lo que le ofrecemos, o no cumple las comidas planificadas.

Entonces te diría que sigas con la lactancia a demanda, que no te angusties sino quiere cenar, que es normal que haya que ofrecer un alimento varias veces y de diferentes formas, y que lo raro sería que dejara el plato limpio a diario, sin que cayera nada al suelo.

Cada niño es mundo y no atiende a unas normas de este tipo. ¿Qué sentido tiene ceñirse a un método entonces?

Si hubiera un método se llamaría sentido común

Una vez que tenemos la información adecuada de mano de un profesional (te recomiendo acudir a un dietista nutricionista infantil, mi consejo es que disfrutes del momento.

Lo mejor es dejarlo fluir y que tu hijo sea la guía en el camino de cómo y cuándo hacer las cosas, respetando los horarios y las comidas familiares.


Mascota Sandy Nutricoles

Nutricoles: Instagram / Facebook

 

Brotes comestibles o semillas germinadas

brotes comestibles o semillas germinadas

Hoy os hablo sobre los brotes comestibles o las semillas germinadas. Son semillas que se hacer germinar para destinarlas a la alimentación. Se pueden comer crudas o cocinadas, aunque la mejor opción es la primera ya que con la cocción se destruye gran parte de su contenido nutricional. Con lo cual os aconsejo, siempre añadirlas al final de los platos ya sean fríos o calientes.

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Hábitos saludables en adolescentes

hábitos 14 años

He sido enfermera de un pueblo de Soria, San Esteban de Gormaz, durante casi 30
años. Trabajaba con el médico de familia, y entre una de las tareas que realizábamos,
era llevar a cabo las revisiones de los 14 años a los niños y niñas del pueblo, para conocer los hábitos saludables entre los adolescentes.

En estas revisiones se les preguntaban a los niños aspectos como la higiene diaria, los
hábitos tóxicos, se les preguntaba acerca de su vida social, si practicaban deporte, se
revisaba la vista y la audición… y varios aspectos acerca de la dieta que llevaban.

Poca fruta y verdura en adolescentes

Nos encontramos con que la mayoría de los niños y niñas de esta edad no llevan una
alimentación adecuada a su edad, abusan de las comidas procesadas, comen pocas
frutas a lo largo del día (incluso muchos días no consumen ni una pieza). Muchas
madres y padres confunden los zumos de fruta con la fruta entera, diciendo que sus
hijos si que consumen fruta, que toman algún zumo para desayunar, merendar o llevar
al colegio.

En cuanto a las verduras ocurre lo mismo, no consumen las dos raciones
recomendadas diariamente, ya que no les gustan o porque en casa no existe ese hábito de llevar una dieta rica en frutas y verduras. A la gran mayoría de los niños, no
les gustaban las verduras y si las comían era «porque hay que comerlas´´.

Hábitos saludables en la familia

En cuanto al pescado, aproximadamente a la mitad de ellos no les gustaba el pescado,
muchas veces eran las propias madres que se excusaban diciendo: a mi tampoco me
gusta el pescado y no lo consumo, y he crecido bien. Aquí nos encontramos que
muchas veces, los niños no consumen determinados alimentos por los hábitos
familiares, no por sus propios gustos.

hábitos saludables en adolescentes

El aumento de la comida basura y el sedentarismo

Otra de las cosas que me llamó la atención, más aún en los últimos 10 años
aproximadamente, es que los niños, en la hora del recreo, pasaban a la tienda de
chucherías (el centro de salud estaba al lado del instituto y podía verlo cada día con
mis propios ojos), y compraban gominolas, bolsas de patatas fritas, bollería de la que
hacían en la tienda… en vez de llevarse de casa una fruta o un bocadillo.

Se les preguntaba por la actividad física, muchos de ellos realizan deporte en equipos
(fútbol, natación, balonmano, baloncesto, atletismo…) pero fuera de esas horas de
practicar deporte (sin contar con la educación física del instituto) llevan una vida
sedentaria. Prefieren quedarse en casa viendo películas, series, jugando a
videojuegos… Los niños de ahora no quedan a jugar en la calle tanto como lo hacían los
de hace unos años.

En cuanto al peso, no eran exageradas las cifras de sobrepeso entre chicos y chicas, la
mayoría se encontraban en normopeso. Observábamos que las chicas que se
encontraban en normopeso, incluso con un poco de delgadez, se quejaban de que se veían «gordas´´ mientras que algunos niños y niñas con un poco de sobrepeso, no
referían esa visión de ellos mismos.

En conclusión, los hábitos saludables a los 14 años son peores ahora que antes. Hace unos años se consumían más frutas y verduras, y se llevaba una vida más activa. Por otro lado, el consumo de procesados ha ido incrementando con el paso del tiempo, alejándonos poco a poco de un estilo de vida saludable y una dieta Mediterránea.


Autor: María Jesús García Romero, enfermera, atención primaria

Yoga, meditación y alimentación infantil

yoga meditacion alimentacion infantil

Cuando cuidamos nuestro cuerpo y nuestra mente, todo se equilibra y nos apetece nutrirnos con calidad. Yoga, meditación y alimentación infantil. En esta frase hemos contenido las tres palabras que dan título también a este post.

Hablando desde mi propia experiencia, puedo decirles que en mi propio camino interior, lo primero que ansiaba era un poco de paz. Es algo que me gusta puntualizar porque no significa que mis palabras tengan que sentar cátedra ni mucho menos. Hace más de 15 años que inicié este camino. Me encontraba entonces inmersa en un mundo totalmente estresante. He de decir que continúo en él, pero mi manera de sobrellevarlo ahora es totalmente contraria a como lo llevaba anteriormente.

Mis inicios

Pues bien, me adentré en el yoga buscando un poco de paz interior y de equilibrio. Poco a poco fui encontrando diferentes ramas del yoga. Empecé a probarlas hasta que me decanté por una que se acercaba más a mi forma de ser activa.

A los dos meses de práctica algo empezó a cambiar radicalmente en mí. Es algo que no puedo explicar bien con palabras, pero la calma fue instalándose en mi hogar interior, y por ende, exterior. El tipo de yoga que practico me gusta entenderlo como una meditación en movimiento y sincronía con mi propia respiración. Además, la comparto con mi entorno, me encuentre en compañía o en soledad.

Paralelamente a todo esto crecía mi interés por el autocuidado y por temas trascendentes del ser humano. Quería nutrirme por dentro y por fuera.

Todo ello me llevó a formarme como dietista, un paso más hacia seguir sanándome.
Pero ahora lo hacía desde la alimentación. Convertir todo en un camino que me llena mucho más que el alopático o el holístico, pero siempre desde la veracidad de la demostración científica.

¿Se puede unir el yoga, la meditación y la alimentación infantil?

Y es entonces cuando empecé a descubrir la aparentemente inexistente relación entre todos estos temas, yoga, meditación y la alimentación infantil con la educación infantil. Y es que soy maestra, pero además música de profesión y docente.

Pero sí que están relacionados, y mucho.

yoga meditación alimentación infantil

Si somos capaces de educar a nuestros/as hijos/as en una relación sana con ellos/ellas mismos/as, ese equilibrio interior estará en consonancia con la alimentación. Y seremos capaces de discernir entre lo que nos conviene y lo que no. Formaremos seres críticos que deseen un futuro mejor, de acuerdo con ellos mismos y con la madre naturaleza.

Pero ¿cómo podemos empezar esta revolución que puede realmente cambiar el mundo?

Tener una relación sana con la comida

Cuando tenemos niños y niñas en casa es el mejor momento, sobre todo cuando se inician en la alimentación complementaria. Todos queremos dar la mejor alimentación a nuestros hijos e hijas. Y una buena forma de comenzar es a través del baby-lead- weaning. Mediante este tipo de introducción a la alimentación, tanto padres/madres como hijos/hijas, comemos juntos compartiendo mesa al mismo tiempo. Compartimos también la comida y un momento que debe ser para disfrute en familia. Aprendemos los adultos al mismo tiempo que los niños y las niñas. Y es que vemos cuán inteligentes son, haciendo caso a las señales de saciedad del propio cuerpo sin ninguna cortapisa.

Nos preocuparemos en saborear cada bocado, en masticar despacio, en estar presentes solo en ese momento, disfrutando de la presencia de la familia y de lo sabrosa de la comida que compartimos.

Compartir momentos y actividades

Si además somos capaces de compartir otros momentos a medida que los bebés van creciendo, ganaremos toda la familia en equilibrio y paz interior. Por ejemplo, que nos vean practicando yoga, invitándoles a hacerlo con nosotros desde que son bebés, enseñándoles ejercicios de respiración o meditaciones simples,

yoga meditacion alimentacion infantil

Nadie dice que sea fácil encontrar momentos en los que todos coincidamos, pero poco a poco, a medida que vayan creciendo los críos y las crías veremos cómo cada vez nos resulta más sencillo. Créanme, es posible. Sólo hace falta constancia y fe, confianza en nosotros, y en consecuencia, en la naturaleza del ser humano.

Completemos nuestra disciplina con excursiones al campo donde veamos realmente de dónde proceden los alimentos. Y si podemos, vayamos a coger papas, naranjas, plantemos lechugas en casa, ordeñemos una vaca en un entorno ecológico, vayamos a los mercados desde que los pequeños nacen.

Aprovechemos al finalizar nuestra visita al campo o al mar para pararnos un momento, detenernos a agradecer a la naturaleza con unas cuantas inspiraciones y exhalaciones escuchando el viento que acaricia nuestras mejillas en silencio unos minutos. De esta forma estaremos en sintonía con la naturaleza y cerraremos el círculo.

Sé que todo esto parece idílico. Pero les digo como al principio de este post, me baso en mi propia experiencia, y cuando me centro en esa presencia en el aquí y ahora. Todo
cobra sentido y se recoloca de forma que busque cerrar el círculo de la forma descrita.

Mientras más veces lo intentemos, más empeño pongamos y nos lo tomemos como una disciplina necesaria, más veces lo lograremos y nos encontraremos mejor con nosotros mismos y con nuestra familia.


Autor: Silvia Castellano, Dietista (NºCOPTESSCV 1968) @mindfoodpeace /mindfoodpeace@gmail.com